viernes, 26 de enero de 2024

UN ESCENARIO INTERNACIONAL MULTIPOLAR PERO NO MÁS DEMOCRÁTICO. UN MUNDO EN RECONFIGURACIÓN





Cuando hablamos de reordenamiento geopolítico, nos referimos al colapso del orden internacional surgido tras la caída del Muro de Berlín. 

Aunque la estructura institucional internacional se remonta al final de la Segunda Guerra Mundial (pensemos en las Naciones Unidas, el Banco Mundial y el FMI), fue el fin de la Guerra Fría lo que trajo la hegemonía unipolar de Estados Unidos y su modelo económico neoliberal.

Esta hegemonía ha sido apoyada durante décadas por una combinación de lo que Joseph Nye llamó poder duro y poder blando: es decir, a través de intervenciones militares y relaciones económicas de dependencia y dominación sobre las naciones del llamado Sur Global. 

Asimismo, la extensión del paradigma liberal y su concepto de democracia han sido herramientas necesarias para impulsar diferentes procesos de acumulación de capital y recursos en estas naciones y crear un bloque de alianzas que puedan legitimar y reproducir esta hegemonía, particularmente la Alianza transatlántica.

Este orden se reflejó en la distribución del poder dentro de las instituciones de gobernanza multilateral y en la aplicación selectiva del derecho internacional, favoreciendo generalmente los intereses del llamado Norte Global. 

Un ejemplo son las escasas iniciativas de rendición de cuentas por parte de los países que forman el llamado Bloque Occidental por sus acciones contra el derecho internacional y los derechos humanos. 

 Y un elemento clave detrás del colapso de este sistema es precisamente la falta de concesiones ideológicas a un segmento de la población mundial. 

 Si bien el discurso occidental ve el establecimiento de este sistema como el triunfo de la democracia, las ideas políticas y las formas de vida de millones de personas siguen silenciadas. Al fin y al cabo, la construcción de la paz después de la Guerra Fría nunca consideró la necesidad de incorporar los principios básicos exigidos por los Países No Alineados, como la no injerencia, especialmente en su capacidad de construir sus propios sistemas organizativos democráticos y económicos más allá de la idea de democracia capitalista liberal.




Si bien aún está vigente, este orden ha sido fuertemente cuestionado por el surgimiento en los últimos años de nuevos actores con capacidad de influir o competir por parte de la hegemonía en un escenario internacional cada vez más –y no precisamente más democrático– multipolar. El resultado es un desorden mundial del sistema geopolítico en el que varias arquitecturas del orden unipolar anterior coexisten con el surgimiento de nuevas potencias mundiales y centros de poder regionales en disputa en muchas partes del mundo.

El caso más claro es el ascenso de China, que va camino de convertirse en la primera economía del mundo en los próximos años y en el mismo camino de reducir la brecha de poder tecnológico y militar. Este acontecimiento ha provocado un enfrentamiento entre Estados Unidos y China, que está estructurando el orden internacional. 

Sin embargo, el ascenso de China como potencia se expresa mucho más allá de estos campos. Así, a proyectos de gran envergadura y principalmente económicos, como la iniciativa de la Franja y la Ruta, se suman objetivos diplomáticos y culturales, con un liderazgo cada vez más relevante en negociaciones de paz exitosas, como la entre Arabia Saudí y Yemen, o la propuesta de otras formas necesarias de mediación, como en la guerra de Ucrania. Hoy podemos ver cómo las presiones de Estados Unidos sobre todos los elementos retrasan este crecimiento, principalmente a través de la guerra tecnológica, comercial y la desestabilización de territorios.


Una de las claves detrás del colapso del sistema capitalista liberal es la falta de concesiones ideológicas a un segmento de la población global. Uno que vio sus estilos de vida e ideas políticas silenciadas en la búsqueda de un concepto único de democracia y bienestar.

Por otro lado, el sistema institucional de gobernanza multilateral liderado por Naciones Unidas, paralizado y en entredicho desde hace años a causa del conflicto, ha sido dejado de lado por una creciente hiperbilateralización estatal creada por la rivalidad entre Estados Unidos y China. y por el desplazamiento del derecho internacional y los derechos humanos. El resultado es un sistema de gobernanza multilateral aún menos democrático que afecta cuestiones fundamentales, como la negociación de conflictos o la provisión de bienes públicos globales. Además, esto impacta significativamente en las posibilidades de desarrollo y reducción de la pobreza y la desigualdad entre países.

Además, el sistema internacional también se ha visto afectado por una sucesión de crisis globales

Estos no sólo rompieron la promesa de bienestar eterno que es el núcleo del contrato social de las democracias liberales, sino que también destruyeron todas las certezas sobre las que operaban, reabriendo fracturas y generando nuevas tensiones. 

La crisis financiera de 2008 trajo consigo la crisis del propio modelo neoliberal, la crisis de un sistema que desde los años 1980 sólo ha sido beneficioso para enriquecer aún más a las elites económicas y destruir cualquier atisbo de justicia social y ecológica. 

Posteriormente, la pandemia de Covid-19 evidenció nuestra dependencia de la importación de recursos estratégicos y la fragilidad de nuestros sistemas para responder, lo que a su vez mostró la necesidad de desarrollar nuevos instrumentos y sistemas de atención. 

Después, la guerra en Ucrania ha sacudido el tablero geopolítico, colocando la amenaza de las armas nucleares en el centro de las relaciones internacionales, promoviendo el rearme y la militarización en detrimento de la diplomacia, y consolidando dos bloques geopolíticos diferenciados que nos devuelven a un orden bipolar. .


Todo esto ocurre en un contexto de emergencia climática y recursos esenciales limitados que ponen en peligro nuestra supervivencia.

 Los desastres ambientales ya están impactando significativamente en la degradación de los hábitats naturales en todo el mundo, la expulsión de poblaciones enteras y el aumento de la desigualdad.

 A este impacto se suma la agravación de los conflictos por recursos como el agua, el litio o materiales raros y su impacto en la militarización de territorios y el aumento de violaciones de derechos humanos.

 Además, la necesidad de emprender la transición energética nos urge no sólo a acelerar la descarbonización de nuestras economías –y hacerlo de forma socialmente justa–: las políticas deben ser globales y cuestionar los intereses detrás del actual modelo de desarrollo, recuperando la soberanía de pueblos sobre los recursos. Es evidente que sólo unos pocos podrán sobrevivir bajo el actual modelo de crecimiento de economías extractivas y neoliberales.

 En este nuevo mapa de actores, es importante resaltar el papel de las grandes corporaciones o incluso de los individuos que acumulan más capital y recursos que muchos Estados, pero que no están sujetos a las mismas reglas y sistemas de rendición de cuentas que, a pesar de las limitaciones, existen para el Estados.


Muchas de estas corporaciones compran y venden nuevos productos que muestran su importancia en la economía global, como los datos personales de los usuarios de las redes sociales. Otros comercian con bienes y servicios conocidos, como viviendas (por ejemplo, Blackrock y otros fondos de inversión), armas (Lockheed, Airbus, Dassault o Rheinmetall) o incluso mercenarios (Grupo Wagner). Y otros lo hacen directamente con productos extraídos ilegalmente o expoliados de territorios ocupados como el Sáhara Occidental o Palestina. Todo esto los convierte en actores que influyen significativamente en las relaciones internacionales y la geopolítica global.


La concentración corporativa de capital y mercados les hace acumular tanto poder que en algunos países ponen en riesgo la democracia, mientras que en otros impiden que millones de personas tengan alguna posibilidad de una vida digna. Por eso urge fijar normas vinculantes para las grandes empresas y capitales y acabar con una de sus herramientas más valiosas: los paraísos fiscales.


La Unión Europea en la nueva era geopolítica


En este escenario de descomposición de la hegemonía estadounidense y de la idea de democracia global, la Unión Europea (UE) se encuentra en un momento crucial. Debe decidir su propio papel en el nuevo orden mundial: si establecerse como un actor global y a favor de una democracia global y soberana, o permanecer como un país subordinado, reducido a pasto para las superpotencias.


La guerra en Ucrania ha expuesto la sumisión y dependencia europea a intereses que no tienen nada que ver con los pueblos europeos.


Sin embargo, este dilema no es nuevo. 

Durante años, la Unión Europea ha atravesado una profunda crisis de identidad y una acuciante falta de visión geopolítica

La crisis financiera y las políticas de austeridad que favorecieron la reacción autoritaria, la crisis del Brexit o las últimas crisis multidimensionales tumbaron la idea de un proyecto comunitario y los valores fundacionales europeos. 

Durante esos años se fue reforzando progresivamente el grupo de países de Visegrado, así como el eje de partidos de extrema derecha y gobiernos reaccionarios y de extrema derecha. Tras la victoria de Giorgia Meloni en Italia, ya tenemos un gobierno posfascista al frente de uno de los países fundadores de la UE. Será un gobierno normalizado siempre que esté dispuesto a aceptar la doctrina liberal y reforzar la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN) sin cuestionar su posición.

 Alrededor de 2019 parecía que la UE despertaba: todavía recordamos cómo Josep Borrell, el Alto Representante español para Asuntos Exteriores y Política de Seguridad que asumió el cargo en 2019, afirmó la necesidad de una mayor conciencia de los desafíos globales y una “más geopolítica”. " Unión Europea. O el presidente francés, Emmanuel Macron, se refirió ese mismo año a la situación de “muerte cerebral” de la OTAN en lo que parecía ser un intento de enterrar a la organización transatlántica en favor de su hoja de ruta para construir una autonomía europea estratégica.

Muchos cambios se han acelerado desde entonces. Sólo una década después de la crisis de 2008, las consecuencias económicas, sociales y sanitarias de la pandemia de coronavirus provocaron una nueva crisis multidimensional en la UE. 

Parece que la UE ya ha dejado de lado el neoliberalismo más ortodoxo con los fondos Next Generation EU, lanzados durante la pandemia y sostenidos en el tiempo por la guerra de Ucrania. Los acuerdos alcanzados como respuesta a la crisis derivada del Covid-19 fueron sin duda históricos y han supuesto un importante volumen de financiación para la transición energética y la digitalización. Aún así, estos fondos funcionan bajo una lógica neoliberal: el Estado recibe el dinero y lo transfiere a una serie de corporaciones sin lineamientos claros ni planificación económica, lo que renuncia a la oportunidad de desarrollar una autonomía a través de una soberanía energética, alimentaria o tecnológica que pueda arraigarse en los territorios, y convertirlos en un nuevo negocio de acumulación.


Por otro lado, tenemos la respuesta de la UE a la guerra en Ucrania. Después de que Putin invadiera Ucrania en febrero de 2022, estamos ante una guerra europea que la UE nunca quiso ni previó y para la que es aliado militar de Estados Unidos al mismo tiempo que depende energéticamente de Rusia. 

Después de la población de Ucrania, los europeos han sido los más afectados por el impacto de la guerra, con inflación y aumento de los precios de la energía y los alimentos. 

Además, sufre la amenaza nuclear desde la primera línea. Ante esto, la UE se ha retirado y renunciado a ser un actor con voz para defender los intereses de sus ciudadanos y el orden a construir. Pretende estar más unida pero no más integrada que antes, y es más dependiente de Estados Unidos que antes, tanto en términos de seguridad como de dependencia energética: la OTAN está tan viva como siempre y Europa ahora depende de las importaciones de gas estadounidenses. y las prioridades de inversión estadounidenses.


La guerra en Ucrania ha expuesto la sumisión y dependencia europea a intereses que no tienen nada que ver con los pueblos europeos. En una muestra tremendamente irresponsable, la UE ha adoptado un concepto estratégico de seguridad europea que coloca a China en el blanco, justo cuando varios gobiernos miembros liberalizan sectores y venden recursos estratégicos a empresas extranjeras, incluidas empresas chinas. Un ejemplo es la venta de la gestión de las principales estaciones de tren y puertos estratégicos españoles por parte del último gobierno del Partido Popular (PP) a la empresa china COSCO.


Sin embargo, también ha puesto de manifiesto cómo la UE, que siempre se ha descrito a sí misma como un agente de promoción y protección de los derechos humanos, hace un uso oportunista de ellos, erosionando aún más la legitimidad de la UE.


La guerra también ha expuesto cómo esta dependencia de los recursos energéticos puede afectar a nuestras sociedades. Por lo tanto, avanzar en la autonomía estratégica real de Europa se ha vuelto ineludible: no sólo en términos de seguridad y defensa –lo que requiere una redefinición de nuestros propios intereses y conceptos estratégicos de seguridad, no vinculados a los intereses de otros actores–, sino también en términos de soberanía sobre todos los sectores estratégicos, como el energético, el tecnológico o el alimenta




jueves, 25 de enero de 2024

ARGENTINA. SALVAR EL PAÍS AHORA, MAÑANA SERÁ TARDE


Argentina está atravesando el período más grave y trágico de su historia ya que a un mes de la asunción presidencial, el ultraderechista y autodenominado libertario Javier Milei aplicó un shock de tal magnitud que decide la entrega del país, la desaparición de la Patria y el Estado, es decir del pueblo al que se le ofrece la libertad no para la vida, sino para la muerte, por lo cual  no se puede esperar ni un día más.



Es sorprendente que algunos dirigentes políticos sostengan que hay que esperar. ¿Esperar qué?


Ante el intento de cambiar la Constitución mediante el Decreto de Necesidad y Urgencia (DNU), como el que presentó Milei el 20 de diciembre pasado, diez días después de asumir el gobierno, de un sólo plumazo anula los derechos que nos protegen, destruye todo lo logrado en estos años de recuperación “democrática” y entrega la soberanía del país.


¿Podemos esperar a perderlo todo? Evidentemente ellos nos demostraron, con su política del shock, que  la implosión del país era el primer paso a dar.


A esto se agrega el proyecto de Ley enviado al Congreso, para derogar 664 artículos de leyes constitucionales, en un plan armado por las grandes corporaciones, con la injerencia externa, nunca disimulada, de Israel y Estados Unidos.


Lo vemos en la presión extorsiva con que el presidente Milei quiere que se apruebe nada menos que la derogación o modificación de una cantidad de leyes de la Constitución, y el DNU rechazado por distintos sectores de la sociedad, mientras la justicia hizo lugar a la apertura de la feria Judicial para recibir las denuncias de la Confederación General del Trabajo (CGT) y también de la Central de Trabajadores Argentinos (CTA) en ambos casos planteando la inconstitucionalidad y el rechazo a las desregulaciones en el campo laboral.


El gobernador de La Provincia de la Rioja, Ricardo Quintela, fue el primero en solicitar ante la Justicia la nulidad e inconstitucionalidad del DNU.


Lo mismo ha hecho el gobernador de la provincia de Buenos Aires, Axel Kicillof que además no aceptó el protocolo de Seguridad que viola todas las normas constitucionales. El 10 de enero había ya más de 50 denuncias ante la justicia contra el DNU, que Milei pretende se vote en todos sus términos para derogar y modificar en conjunto más mil leyes de la Constitución.


Por otra parte pareciera que quien ganó la segunda vuelta de las elecciones presidenciales de noviembre de 2023, que nunca fueron revisadas, es "Israel" de la mano de Javier Milei, como sucedió en Brasil con la llegada de otro de los discípulos del mesianismo-sionista, además de las falsas Iglesias evangélicas, Jair Bolsonaro quien fue a bautizarse en el Río Jordán, en territorio israelí.

Hay una pregunta básica. ¿Cómo llegó Milei a la política a ser candidato presidencial aparentemente desde la nada? Economista que trabajaba como actor cómico en programas televisivos, muy similar a lo sucedido con Volodimir Zelensky en Ucrania después del golpe de Estado de 2014 en ese país instalando a la huestes nazis, fieles al pasado hitleriano.


Las actitudes de Milei desde joven ya era consideradas extrañas y le llamaban “el loco” hasta que imprevistamente dos años antes de las elecciones presidenciales de octubre de 2023, precedidas por las internas de agosto de ese año, apareció en escena mediante una campaña donde se lo veía despeinado, irreverente, tipo cantante de rock, agitando una motosierra para decapitar a lo que llamaba las “castas” que eran los partidos políticos gobernantes, prometiendo un “cambio” total, insultando a líderes mundiales incluyendo al Papa.

No venía de la nada, pero se mostraba en su esencia como un desequilibrado emocional, que proponía como un juego acabar con el Estado.

La campaña era insólita de por sí, pero detrás había un estudio pormenorizado realizado por las Fundaciones y ONGs extranjeras que nos han invadido, infiltradas en las estructuras judiciales, electorales, mediáticas y políticas de la derecha sobre los cambios en la sociedad argentina.

En este caso la desinformación era la “tarea” de los medios de comunicación, y los desconcientizadores entretenimientos, que nunca fueron estudiados, y que consumen los televidentes de toda la región para transformar en zoombies a una buena parte de la población. Ninguna de las advertencias nuestras fue escuchada en su momento.


Ahora asistimos a lo que el analista mexicano Alfredo Jalife define como un “común denominador” que une a Volodimir Zelensky, de una “microminoría” ucraniana y su “gran "Israel”, respondiendo a intereses externos para posibilitar que la Organización del Atlántico Norte (OTAN) ocupara su frontera con Rusia para preparar una invasión a ese país, que es una obsesión del imperio. A esto añade al premier Benjamín Netanyahu, que aplica un genocidio en el siglo XXI  y al desaforado presidente argentino Milei: los tres zelotes de la secta cabalística jázara Jabab Lubavitch/Chabad.


A esta secta pertenece Milei, la que acaba de protagonizar un escándalo en Nueva York en la sede central del movimiento judío Jabad Lubavitch en Brooklyn cuando la policía neoyorquina ante denuncias de los vecinos, irrumpió en el lugar donde se intentaba cementar la entrada a un túnel que estaban construyendo, no autorizado, que conectaba con un edificio cercano, como registró The Time of Israel y la red argentina de Data Urgente.

Estudiantes de la Torá se enfrentaron con la policía, algunos se atrincheraron en el túnel, y fueron sacados y detenidos por la policía ya que habían sido denunciados por los vecinos de esa sede por ruidos extraños en 2023.

Jabad Lubavitch es una organización judía “que valora las cuestiones materiales como base para llegar a la espiritualidad, siempre de una forma equilibrada. El líder de este movimiento, el Rebe de Lubavitch repartía billetes de un dólar entre los miles de personas que iban a visitarlo. Esos dólares no tienen precio y se considera que traen buena suerte a sus portadores”. “De acuerdo con información publicada por la Agencia Judía de Noticias el presidente Milei tiene dos billetes de un dólar cada uno que le regalaron empresarios argentinos, que están detrás del gobierno actual.


Milei en la tumba del Rebe de Lubavitch

El 27 de noviembre del año pasado, en su primera salida al exterior el presidente electo comenzó la agenda de su corto viaje a Estados Unidos visitando la tumba del rabino de Lubavitch, en un cementerio ubicado en el distrito de Queens, Nueva York, para agradecerle su victoria en el balotaje. Fue a visitar las tumbas del rabino de origen ucraniano Menajem Mendel Schneerson (el Rebe) y su suegro y predecesor Yosef Yitzchak Schneerson.


Viajó en un avión privado acompañado de su hermana y algunos de los que serían designados a cargos en su gobierno al finalizar esta gira. Acompañaba a Milei el millonario empresario judío Gerardo Werthein, quien según se dijo pagó el avión privado en que viajaron.


Al final de la gira Miilei anunció que Luis Caputo sería su Ministro de  Economía. Precisamente fue el mismo Caputo que como ministro de Mauricio Macri (2015-2019) contrajo la deuda impagable de 54 mil millones de dólares con el Fondo Monetario Internacional (FMI), no autorizada por el Congreso, violando la Constitución argentina y las propias normas de ese organismo internacional.


El FMI quería “ayudar” a Macri a ganar las elecciones de 2019, y le adelantaron la suma de 45 mil millones de dólares, que desaparecieron rápidamente en medio de una impresionante fuga de capitales.


También Milei anunció que Werthein sería el embajador argentino en Estados Unidos, lo que fue muy bien recibido por el representante de ese país en Buenos Aires, Marc Stanley quien recordó que alguna vez habían trabajado juntos. “Creo que es una buena elección”, dijo este, de acuerdo a una nota del periódico argentino Página 12 el 30 de noviembre de 2023. .

Pero ¿quién es Werthein: un empresario y dirigente deportivo “con negocios en medios de comunicación, agricultura, energía, sector inmobiliario, telecomunicaciones, industria alimenticia y salud, cuyos antepasados fueron inmigrantes judíos que conformarían uno de los holdings más importantes del país y propietarios de empresas de distintas actividades, tanto en Argentina, como en Reino Unido y Estados Unidos


Los Werthein y en especial Gerardo han sido y son dueños de medios de comunicación con acciones en diarios como El Cronista y el multimedio uruguayo El Observador, con ese nombre aquí de una radio bajo la dirección periodística de Luis Majul, con Viviana Canosa, Esteban Trebucq y Yanina Latorre.


Es importante su actividad en telecomunicaciones. En 2021 “Los Werthein” compraron el cien por ciento de Vrio Corp, que está integrada por la compañía de telecomunicaciones DirecTV Argentina, que a su vez es propietaria de la empresa Torneos, que maneja la señal deportiva de TV TyC Sports. Con DirecTV, la familia prepara desde principios de ese año un proyecto para proveer internet satelital en America Latina.


“Desde 2003 la familia incursionó en el mercado de las telecomunicaciones, siendo dueño nada menos que de Telecom. Gerardo ocupó el cargo de vicepresidente, hasta que la vendieron a Grupo Clarín en 2017” y son dueños de empresas estratégicas que manejan desde la energía, el gas hasta las avanzadas de nuevas tecnologías. No solo son multimillonarios, sino que tienen la capacidad de controlarlo todo incluyendo los deportes, la información y las redes.


Por supuesto que Milei en la presidencia propone la entrega de todas las empresas estatales, y extranjerizar las tierras, entregando el control de inmensos recursos, reservas y de los mares, ríos y el agua.


Como parte de los grandes protectores de Milei figura Eduardo Elsztain, poderosísimo empresario y figura internacional del sionismo israelí, que controla casi la misma cantidad de empresas en el país, que Whertein, incluyendo hoteles, como el lujoso Libertador, donde se hospedó desde finales de la campaña electoral hasta los primeros días de enero el actual presidente lo que le permitía reunirse por debajo de la mesa con quienes quisiera, y armar sus juegos de poder.


Milei ¿sería Milei sin todo este poder extranjero detrás, y el control mayoritario de la prensa, que lo armó y digitó y que como sabemos transforma la desinformación y la mentira en un arma de guerra? 


Tanto terror mediático y judicial como sucede en Argentina, puede seguir silenciándonos de tal manera que a excepción de algún analista e investigador que advierten sobre la evidente injerencia israelí en el entorno y vida privada de Milei, de lo que nadie habla. Es un silencio cómplice, que podría tener graves consecuencias para este país, mientras que la política exterior violenta también la Constitución y abandona la neutralidad necesaria, especialmente en nuestra región.


Se hace cómplice al país de todo lo que está sucediendo como las guerras coloniales y las millones de muertes provocadas por estas en el mundo. Cómplices de la OTAN por ejemplo que ya cuenta con su base militar en una isla del archipiélago de las Malvinas, con la estratégica base militar británica, que controla las aguas del Atlántico Sur, tan disputado. Desde hace una semana atrás se ha pedido que la flota de guerra de Estados Unidos controle el tema de la pesca en el Atlántico Sur. A quienes investigan y divulgan  el resultado documentado de estas injerencias en nuestra región, se los acusa de conspirativistas, a pesar de que lo que sucede es más que evidente.


Entre los DNU y el paquete de leyes constitucionales que quieren derogar mediante decretos, para poder entregar la patria, surgió una creación popular auténtica en Argentina el propio 20 de diciembre pasado en los cacerolazos barriales espontáneos cuyo slogan, que lo resume todo, ha permanecido contra los silenciamientos: “la patria no se vende”.


De hecho, tal como surge de la lectura del contenido tanto del DNU y la llamada “Ley ómnibus” enviados al Congreso para lograr su aprobación o rechazo, son como sostiene el médico sanitarista, analista y dirigente del peronismo Jorge Rachid quien considera que nos quieren  imponer verdaderos “estatutos del coloniaje”.


A tal punto llegó la situación de irregularidad en el parlamento que el propio presidente amenaza y extorsiona a diputados, senadores y gobernadores, y desconoce toda legalidad en el funcionamiento del Congreso.


También el protocolo de Seguridad ilegal y anticonstitucional anunciado por la Ministra de Seguridad Patricia Bullrich, evidencia detrás la mano de los fundamentalistas israelíes y estadounidenses que rodean al presidente Milei, y lo que podemos llamar “el eterno imperio en sombras” que es Gran Bretaña.


Podemos ver estos trazos especialmente en la Patagonia ocupada en millones de hectáreas por extranjeros que quieren convertir en colonias siglo XXI a nuestra Argentina y a América Latina, riquísima en recursos naturales, en reservas y en recursos humanos, estos últimos amenazados como nunca por aquellos que intentan exterminarnos para limpiar el “espacio” territorial.


Por esa razón Bullrich convirtió a los mapuches en la Patagonia, que son los verdaderos dueños de esos territorios en “terroristas” desde que fue Ministra de Seguridad de Macri. Los pueblos originarios eran y son una muralla natural en todo el noroeste argentino y en el litoral, para resistir a las mineras que quieren convertir nuestros paraísos en desiertos. Por esta razón se han puesto en marcha operaciones de exterminios étnicos aquí y en el sur de Chile.


Eternamente acompañado por rabinos y poderosos empresarios del sionismo,  Milei cumple al pie de la letra con todas las demandas israelíes y de Washington que hace tiempo tienen la mirada puesta sobre Argentina.


El pasado 7 de enero en el marco de una fuerte crisis, el presidente Milei, su hermana inseparable, viajó imprevistamente a la Antártida con otros acompañantes. ¿Alguien preguntó por qué esta “necesidad y urgencia” de viajar en estos momentos tan críticos, a nuestra Antártida, supuestamente para instalar un proyecto de protección ambiental?


Milei en su campaña consideró que el tema del Medio Ambiente era una creación del comunismo. En realidad el viaje se trataba del inicio del Acuerdo para la primera Expedición Científica del organismo Internacional de Energía Atómica, un paso que se apresuró para darle entidad gubernamental.


También se habló de la necesidad de estudios científicos sobre los restos de plásticos en esa zona. Desde los tiempos del gobierno del expresidente Macri ya el entonces ministro de defensa Oscar Aguad mencionaba que las potencias podrían hacer expediciones “científicas” a la Antártida y aseguraba que Argentina podría instalar una base militar logística en Tierra del Fuego, para vender todo lo necesario para los integrantes de estas expediciones.


Esto en beneficio de las potencias extranjeras interesadas en el dominio de una buena parte de la Antártida y su gran cantidad de recursos naturales como el petróleo, gas natural, minerales, y otros. También la ubicación estratégica en el extremo sur  con acceso a  rutas marítimas y aéreas que conectan los océanos  Atlántico, Pacifico e Indico. Esto significaría el control de nuestra Antártida por potencias extranjeras.


Argentina es un país clave para la unidad de América Latina y el Caribe. Todo eso está en grave peligro, si se nos despoja de nuestra soberanía. ¿Alguien se pregunta por qué Milei quiere que se le autorice la entrada de fuerzas extranjeras?


No podemos olvidar que este gobierno, junto con lo que fue la coalición derechista de Cambiemos, tiene más poder que ninguno de los gobiernos de democráticos, desde hace 40 años. Fue muy difícil gobernar sin el poder económico, militar y político, este último bajo el amparo del imperio a las coaliciones políticas opositoras de este siglo, que ellos mismos crearon asesoraron y pagan.


La dependencia de nuestros países también fue clave. Darle tiempo a estos intentos de entregar al país con las manos y los pies atados sólo servirá para que puedan consolidar su plan. Tienen el dinero suficiente para doblar voluntades.


LAS CORAZONADAS PROVOCAN ERRORES ESTRATÉGICOS




China y Rusia han estado notablemente silenciosas, observando atentamente el movimiento de las placas tectónicas globales en respuesta a las «dos guerras» (la «multiguerra» de Ucrania e Israel). Realmente no es de extrañar; ambos estados pueden sentarse y simplemente observar cómo Biden y su equipo persisten en sus errores estratégicos en Ucrania y en las repetidas guerras de Israel.

El entrelazamiento de las dos guerras, por supuesto, dará forma a la nueva era. Hay riesgos sustanciales, pero por ahora Rusia y China pueden observar cómodamente desde lejos cómo se desarrolla una coyuntura climática en la política mundial, elevando gradualmente el ritmo del desgaste hasta convertirlo en un círculo de fuego.

El punto aquí es que Biden, en el centro de la tormenta, no es un Sun-Tzu sereno. Su política es personal y muy visceral: como escribió Noah Lanard en su análisis forense de Cómo Joe Biden se convirtió en el mejor halcón de Estados Unidos, su propio equipo lo dice claramente: la política de Biden se asienta en sus ‘kishkes’: es decir, entrañas.

Esto se puede observar en la forma desdeñosa en la que Biden se burla del presidente Putin llamándolo «autócrata», y en la forma en que habla de las víctimas del ataque de Hamás, mientras que «el sufrimiento palestino queda vago –si es que se llega a mencionar”. Según Rashid Khalidi, profesor de Estudios Árabes Modernos en la Universidad de Columbia : “Joe Biden no ve, ni le importan los palestinos” 

Hay una larga historia de líderes que toman la decisión correcta espontáneamente desde su inconsciente, sin un cuidadoso cálculo racional. En el mundo antiguo ésta era una cualidad muy apreciada. Odiseo lo exudaba. Se llamaba mêtis. Pero esta capacidad dependía de tener un temperamento desapasionado y la capacidad de ver las cosas «en redondo»; para captar ambas caras de una moneda, diríamos.

Pero, ¿qué sucede si, como da a entender el profesor Khalidi, los ‘kishkes’ están llenos de ira y bilis; simpatía instintiva por Israel, alimentada por una visión anticuada del escenario interno israelí. “Simplemente no parece reconocer la humanidad de [otros]”, como le dijo Khalidi a Lanard, un ex miembro del Equipo Biden.

Bueno, los errores –errores estratégicos– se vuelven inevitables. Y estos errores están atrayendo a Estados Unidos hacia adentro, cada vez más profundamente (como previó el Eje de la Resistencia).

Al respecto Michael Knights, académico del grupo de expertos neoconservadores del Instituto Washington, ha dicho:

“Los hutíes están entusiasmados con sus éxitos y no será fácil disuadirlos. Están pasando el mejor momento de sus vidas, enfrentándose a una superpotencia que probablemente no pueda disuadirlos”.

Esto se produce a raíz de una guerra en Ucrania que ya está llegando a su conclusión inevitable. Tanto en Estados Unidos como entre sus aliados en Europa, se reconoce que Rusia ha prevalecido de manera abrumadora y en todos los «ámbitos de conflicto». No hay prácticamente ninguna posibilidad que esta situación pueda recuperarse, independientemente del dinero o de un nuevo «apoyo» occidental.

Los militares ucranianos prueban a diario los frutos amargos de este hecho. Muchos miembros de las clases dominantes de Kiev también lo entienden, pero tienen miedo de hablar. Sin embargo, el grupo de línea dura detrás de Zelensky insiste en seguir adelante con su ilusión de montar una nueva ofensiva.

Sería una muestra de realismo para con «aquellos a punto de morir» si otra inútil movilización Occidente decidiera detener. El final es inevitable: un acuerdo para poner fin al conflicto en los términos de Rusia.

Ahhh, pero no olvidemos los ‘kishkes’ de Biden: esto  significaría que Putin ‘ganaría’ y la esperanza de Biden de una victoria se reduciría a cenizas. La guerra debe continuar, incluso si su único logro es disparar misiles de largo alcance directamente contra las ciudades civiles de Rusia (un crimen de guerra).

Es obvio hacia dónde va esto. Biden está en un agujero que sólo puede profundizarse. ¿No puede dejar de cavar? Algunos en Estados Unidos tal vez deseen que lo haga, a medida que las perspectivas electorales demócratas se oscurecen. Pero parece muy probable que no pueda, porque entonces su enemigo (Putin) «ganaría».

Por supuesto, su némesis ya ganó.

Sobre Israel, Lanard continúa :

“…Biden a menudo ha atribuido su inquebrantable apoyo a Israel… a “una muy larga discusión” con Henry “Scoop” Jackson, un senador notoriamente halcón (descrito como ‘más sionista que los sionistas’).

“Después de que Biden se convirtió en vicepresidente, mantuvo su creencia que la paz sólo vendrá si no hay ‘luz del día’ entre Israel y Estados Unidos”. En una memoria publicada el año pasado, Netanyahu escribió que Biden dejó clara su voluntad de ayudar desde el principio: “No tienes demasiados amigos aquí”, supuestamente dijo Biden. “Soy el único amigo que tienes. Así que llámame cuando lo necesites”.

En 2010, cuando Netanyahu enfureció a Obama con una importante expansión de los asentamientos mientras Biden estaba en Israel, Peter Beinart informó que Joe Biden y su equipo querían manejar la disputa en privado pero el bando de Obama tomó una ruta completamente diferente: Hillary Clinton le dio a Netanyahu 24 horas para responder, advirtiendo: “Si no cumplen, podría tener consecuencias sin precedentes en nuestras relaciones de un tipo nunca antes visto”.

“Biden pronto se puso en contacto con un Netanayhu atónito… y se dedicó a socavar la advertencia de la Secretaria de Estado [Clinton] y le dio [a Netanyahu] una indicación que cualquier cosa que se estuviera planeando en Washington era exagerada y él podía desactivarla».

Cuando Clinton vio la transcripción, “se dio cuenta de que Biden la había arrojado debajo del autobús”, dijo un diplomático,

Para Beinart: “durante un período crítico a principios de la administración Obama, cuando la Casa Blanca contemplaba ejercer una presión real sobre Netanyahu para mantener viva la posibilidad de un Estado palestino, Biden hizo más que cualquier otro funcionario del gabinete para proteger a Netanyahu de esa presión”.

Claramente, esta información sitúa a Biden visceralmente a la derecha de algunos miembros del Gabinete de Guerra de Netanyahu: “No vamos a hacer nada más que proteger a Israel”, dijo Biden en un evento para recaudar fondos en diciembre.

Ese respaldo inquebrantable es una receta segura para futuros errores estratégicos de Estados Unidos, como habrán supuesto Moscú, Teherán y Beijing.

El ex diplomático israelí y gran conocedor de Washington, Alon Pinkas, considera que “aunque una guerra entre Israel y Hezbolá sería devastadora para ambas partes, ¿por qué parece inevitable? Porque mientras Washington desconfía que se produzca … Israel parece resignado a la idea”.

Tanto es así, que un artículo del Washington Post citó a funcionarios estadounidenses expresando su “alarma” y estimando que [Netanyahu] está fomentando la escalada como clave para su supervivencia política”.

Sin embargo, ¿qué le dicen las kishkes de Biden? Si una operación militar israelí para ‘mover’ a Hezbolá al norte del Litani ‘parece’ inevitable para Pinkas, ¿no sería también probable –dado el respaldo inquebrantable de Biden a Israel– que el presidente de EEUU también esté de alguna manera resignado a una guerra?

¿Qué pasa con el informe del Washington Post de este domingo que afirma que Biden ha encargado a su personal la tarea de evitar una guerra total entre Israel y Hezbolá?

Ese informe –claramente filtrado a propósito– probablemente tenía más bien como objetivo vacunar a Estados Unidos de la culpa de complicidad, en caso que estallara una guerra en el Norte.

Fue un mensaje bastante diferente el que se transmitió a través del senador Lindsay Graham a Netanyahu y a Mohamed Bin Salman, el jueves pasado.

Tal como en 2010, ¿Biden está diciéndole a Netanyahu que debía ignorar el mensaje de Obama sobre la necesidad de un Estado palestino?

(Las altas figuras estadounidenses no suelen reunirse con el Primer Ministro israelí y posteriormente con el Príncipe Heredero de Arabia Saudita sin tener la autorización de la Casa Blanca).

La clave para comprender la complejidad de lanzar una acción militar en el Líbano reside en la necesidad de verlo desde una perspectiva más amplia: desde la perspectiva de los neoconservadores, enfrentar a Hezbolá invoca los pros y los contras de una «guerra» más amplia de Estados Unidos con Irán.

Un conflicto así implicaría aspectos geopolíticos y estratégicos diferentes y más explosivos, ya que tanto China como Rusia tienen una asociación estratégica con Irán.

El enviado estadounidense Hochstein está en Beirut esta semana y, según se informa, se le ha encomendado la tarea de obligar a las partes libanesa e israelí a cumplir las disposiciones de la (nunca implementada) Resolución 1701 del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas de 2006.

El gobierno libanés ha propuesto a la ONU una hoja de ruta para implementar la 1701. El ‘mapa’ prevé finalizar un acuerdo sobre los trece puntos fronterizos en disputa y propone demarcar la frontera entre Líbano e Israel en consecuencia. Pero, como señala Pinkas, tal configuración de la cuestión es totalmente engañosa, ya que la Resolución 1701 no es simplemente una disputa territorial no resuelta en el Líbano.

El principal foco de la Resolución 1701 fue (y es) el desarme y desplazamiento de Hezbollah, sin embargo, el plan del gobierno libanés no menciona a Hezbollah, lo que plantea dudas claras sobre su realismo.

¿Por qué se persuadiría a Hezbolá para que se desarmara, cuando Netanyahu, junto con el Ministro de Defensa Gallant, han anunciado este fin de semana que “la guerra no está llegando a su fin: tanto en Gaza como en las fronteras del norte” con el Líbano?

Gallant, el fin de semana pasado, advirtió claramente que Israel no tolerará que aproximadamente 100.000 residentes israelíes sean desplazados de sus hogares en el norte de Israel y se les impida regresar a sus hogares debido a las amenazas de Hezbolá. Si no surge la solución diplomática (con Hezbolá desarmado y expulsado), entonces Israel, prometió Gallant, tomará acciones militares . “El reloj de arena está en movimiento”, advirtió.

Quizás lo más desalentador y siniestro de una confrontación militar entre Israel y Hezbollah es su aparente inevitabilidad, concluye Pinkas:

“La sensación es una conclusión inevitable. En ausencia de un acuerdo político duradero y mutuamente acordado, y dada la razón de ser de Hezbolah y las motivaciones regionales de Irán, una guerra así puede ser sólo una cuestión de tiempo”.

Entonces, cuando Blinken llegó a Israel, como era de esperar, se enfrentó a un profundo escepticismo sobre la posibilidad de llegar a un acuerdo con el Líbano para que Hezbolá se retirara al otro lado del río Litani, informa el comentarista israelí Ben Caspit .

Si Israel invadiera el Líbano para intentar expulsar a Hezbolá de la frontera, estaría, por supuesto, invadiendo un Estado miembro soberano de la ONU. Y por tanto, inmediatamente sería denunciado como una agresión ilegal.

Entonces, ¿el objetivo de estas negociaciones es tratar de lograr que el Estado libanés acepte un acuerdo «simplificado» (ignorando los asentamientos israelíes de Sheba’a) que acepte la 1701 en principio, de modo que no se pueda acusar a Israel de invadir un Estado soberano?

¿Podría ser esto también una táctica, a la que Hezbolá accedió, para evitar la culpa en círculos libaneses por desencadenar una guerra que dañaría al Estado, al hacer recaer sobre Israel la responsabilidad de lanzar un ataque contra el Líbano? ¿O la iniciativa 1701 no es más que una farsa para evitar posibles consecuencias legales?

Si es así, ¿cómo afecta esto a los mensajes que Biden pueda estar enviando a Israel por canales secundarios? Sabemos que los mensajes estadounidenses enviados a Irán es que Estados Unidos no quiere una guerra con Irán.

¿Está todo esto preparando el escenario para que Biden vuelva a indicar que su apoyo inquebrantable a Israel permanece intacto? Así parece casi con toda probabilidad.

Rusia, Irán y China y gran parte del mundo, naturalmente, están observando cómo Estados Unidos se deja arrastrar a una serie de errores estratégicos superpuestos –uno que lleva a otro– que sin duda remodelarán el orden global en beneficio de las potencias emergentes.

miércoles, 24 de enero de 2024

LA RAZÓN DE ESTADO DE ALEMANIA, UNA HISTORIA SIN FIN

 


Resulta particularmente llamativo el apoyo de Alemania a Israel y las extremas prohibiciones que caen sobre quienes se manifiestan apoyando a Palestina. Un repaso por la historia, buscando comprender esta situación. Segunda parte de un trabajo que, además de repasar la historia reciente de Palestina y la ocupación sionista, contiene un enfoque que toma como punto de partida a la cuestión alemana y el colonialismo europeo. Por Ana Muro, para ANRed. 


Origen de una historia sin fin

Después de la Primera Guerra Mundial, el territorio de Palestina quedó en manos británicas. Esas colonias responderían al imperialismo europeo en otras regiones del mundo. El sionismo fue inicialmente inspirado como respuesta al antisemitismo en Europa y el genocidio Nazi. „La tragedia del sionismo descansa en la decisión de sus líderes de verse a sí mismos como pioneros del colonialismo europeo, en vez de,  campeones estatales de los oprimidos, como tenían en mente los socialistas judíos a los que odiaban” comenta Ramsis Kilani en el Congreso Internacional Marxista en Mayo 2023 en Berlín.

Imagen del Congreso Internacional Marxista en Mayo 2023 en Berlín.  Foto: Ana Muro.

Theodor Herzl, el fundador del sionismo, cristalizó ese comportamiento “Para Europa formaremos (en Palestina) una parte de Walles contra Asia, prestaríamos el servicio de avanzada de la cultura contra la barbarie. Permaneceríamos como un estado neutral en relación con toda Europa, ya que nuestra existencia tendría que estar garantizada y los antisemitas se convertirían en nuestros amigos más fiables y los países antisemitas en nuestros aliados”

Kilani continúa: “Entre todas las relaciones de Herzl con demás países, con Inglaterra fue la más importante. En la declaración de Balfour de 1917  el Estado británico abogaba por el establecimiento de un hogar nacional para el pueblo judío en Palestina. Tras la Primera Guerra Mundial, la ocupación militar británica de Palestina se transformó en un mandato para el país. Estas colonias de colonos también caracterizaron el imperialismo europeo en otras regiones del mundo.

El Slogan sionista “una tierra sin pueblo, para un pueblo sin tierra” se basa en una mentira”, para eliminar a un pueblo que vivió desde siempre allí se desarrolló un movimiento de colonización sionista basado en la doctrina judía: trabajo judío, productos judíos, suelo judío.

Ilan Pappé, historiador, comenta que “El sionismo político y el régimen del apartheid en Sudáfrica no sólo tienen un pasado colonialista, sino también una agenda colonialista. En ambos casos, persiguieron estas agendas mucho después de que el colonialismo hubiera sido superado en otros lugares, cuando ya se consideraba un capítulo cerrado del pasado.  Lo más importante fue el apoyo de EEUU, que de hecho condujo a condujo a un claro eje pronorteamericano Pretoria-Tel Aviv. Está bien documentado que Israel se convirtió en una superpotencia regional gracias a la más que generosa ayuda militar y al desarrollo de Estados Unidos. La asociación cada vez más estrecha de Israel con las potencias occidentales fue paralela a las acciones del Estado sudafricano del apartheid, que se unió a las cruzadas anticomunistas de la Guerra Fría y, al igual que el Estado sionista apoyó los disturbios en Egipto, Irak, Líbano, Siria y Jordania. Siria. Intentó influir en sus países vecinos del sur de África, como Angola, Mozambique, Namibia y Zimbabue, cuyas guerras civiles fueron apoyadas por China y la Unión Soviética”.

Ilan Pappé en el congreso internacional marxista en Mayo2023 en Berlín. Foto: Ana Muro

Israel ha recibido de EEUU entre 1948 hasta 2018, como dice la Federación de Científicos Americanos, 248 billones de dólares estadounidenses. Israel es el perro guardián de los Intereses de su amo en la región. El mantenimiento de la ventaja militar con respecto a sus vecinos países en la región fue un objetivo desde hace mucho tiempo para que pueda salvaguardar sus intereses. Y hace el trabajo sucio para salvar el imperialismo. EEUU fue desde el primer momento de la autoproclamación de Estado aliado número uno de Israel.

Breve resumen desde el final de la segunda guerra mundial

  • 1947: Plan de Partición de Palestina

El 9 de noviembre, la ONU aprueba el Plan de Partición de Palestina, la que en ese momento aún estaba bajo la administración británica. La propuesta de las Naciones Unidas establecía la creación de dos estados, uno árabe-palestino y otro judío. Debido a su significación religiosa, Jerusalén y sus alrededores quedarían bajo un régimen internacional. La partición era injusta, solo un 44 por ciento era para Palestina, a pesar que solo un tercio eran judíos y menos del 10 por ciento vivía en el territorio.

En las siguientes semanas se produjeron masacres a raíz de la profundización de la llegada de colonos sionistas. Desde la masacre de la refinería de petróleo de Haifa en diciembre de 1947, originada luego de que  la organización paramilitar sionista Irgún lanzaran varias granadas contra una multitud de unos 100 jornaleros árabes; la masacre de Balad al-Shayj, al día siguiente o la más conocida masacre de Deir Yassin, donde mas de un centenar de aldeanos palestinos fue asesinado entre el 9 y el 11 de abril de 1948, y que entre otros, fue repudiada por Albert Einstein.

Plan de Naciones Unidas de partición de Palestina. En azul, territorio designado a Israel, divido en tres regiones. En naranja, territorio asignado a Palestina, también divido en tres regiones. En blanco, como un enclave dentro de Palestina, Jerusalén como mandato internacional dada su importancia religiosa.

  • 1948: Autoproclamación del Estado de Israel, primera guerra

Tras la finalización de  la Segunda Guerra Mundial. Israel aceptó el plan, pero no contó con la aprobación del mandato británico ni fue aceptado por los árabes. Su afán era expandirse. Pocas horas antes de que terminase el mandato británico, el 14 de mayo, se proclama el nacimiento del Estado de Israel. Al día siguiente, los cinco países árabes vecinos a Israel (Líbano, Siria, Egipto, Transjordania e Irak) declaran la guerra al nuevo estado. Comienza la primera guerra árabe-israelí. Un año después, el resultado es terrible para las fuerzas árabes. Israel amplía notablemente su territorio, ocupando el sur de la franja de Gaza, Galilea occidental y el sector occidental de Jerusalén. Más de medio millón de árabes se refugian en la zona de Gaza no ocupada y en Jordania.

Estados Unidos reconoce el estado de Israel con sus nuevas fronteras y se convierte en su principal aliado. Golpes de Estado y revoluciones, agitación social se produce como respuesta del descontento de la comunidad árabe. Hubo alrededor de un millar de muertos solo entre diciembre de 1947 y enero de 1948.

  • 1967: La guerra de los Seis Días

Tras la exigencia de Egipto a la ONU de que retirase las fuerzas de interposición que mantenía en la península del Sinaí, y ante la existencia de supuestos movimientos sospechosos del ejército egipcio, Israel ataca a la fuerza aérea egipcia y, posteriormente, a la de Siria. La respuesta de los países árabes es inmediata. La guerra enfrenta a Israel contra Egipto, Siria y Jordania. La derrota de estos es fulminante. El conflicto se desarrolla del 5 al 10 de junio de 1967. Las consecuencias territoriales en la región son de amplio alcance. Israel arrebata la península del Sinaí y la franja de Gaza a Egipto; Jerusalén este y Cisjordania, a Jordania; los altos del Golán, a Siria. Las consecuencias psicológicas son aún más evidentes y dan alas a la defensa de la causa palestina en todo el mundo y a la extensión de acciones terroristas.

  • 1972: Atentado  en los juegos olímpicos

En la madrugada del 5 de septiembre, ocho miembros del grupo terrorista palestino Septiembre Negro, facción de la Organización para la Liberación de Palestina (OLP), penetran armados en la villa olímpica donde residen los deportistas que participan en los Juegos Olímpicos de Múnich. Once miembros del equipo olímpico israelí son secuestrados y posteriormente asesinados. También mueren cinco terroristas, que son enterrados en Libia como héroes. La reacción de Israel es inmediata, bombardeando las bases de la OLP en Siria y Líbano. El atentado causó una conmoción internacional y generó una espiral de violencia por parte del estado de Israel, que asesinó a miembros de la OLP y del Frente Popular para la Liberación de Palestina que se encontraban en Francia, Chipre, Grecia o Italia.

  • 1973: La guerra del Yom Kippur

El 6 de octubre comienza la guerra del Yom Kippur. Una coalición de países árabes que lideran Siria y Egipto ataca por sorpresa los altos del Golán y la península del Sinaí, que habían sido tomados por Israel en la guerra de los Seis Días. Aprovechan para hacerlo la fiesta del Yom Kippur, la celebración más sagrada del judaísmo. La guerra concluyó el 25 de octubre. Israel sufrió casi 3.000 muertos y los países árabes cerca de 9.000. El estado de Israel mantuvo el Golán y el Sinaí, pero experimentó por primera vez ciertas dudas sobre la amenaza militar de sus enemigos. La resolución de la ONU que puso fin al conflicto instaba a la reanudación de las negociaciones.

  • 1979: Paz entre Israel y Egipto

Los acuerdos de Camp David, suscritos en Washington el 27 de marzo tras meses de negociaciones entre Israel y Egipto, suponen un primer punto de esperanza en el largo conflicto. Israel firma la paz con su vecino más poderoso y Egipto logra recuperar los territorios que había perdido en la guerra del año 1967. Sin embargo, Egipto es considerado un país traidor por sus aliados y es excluido de la Liga Árabe.

  • 1987: Violencia en a las calles. Guerra de las piedras

Comienza la primera Intifada, un movimiento palestino contra las denominadas fuerzas de ocupación israelí que buscaba poner fin a las condiciones asfixiantes bajo las que vivía el pueblo palestino en los territorios ocupados.  Tácticas propias de guerrillas contra los soldados israelíes. La respuesta de estos fue brutal.

  • 15.11.1988 OLP se declara independiente
  • 1991 Conferencia de paz de Madrid

Supuso un punto de esperanza para llegar al fin del conflicto. Celebrada en la capital de España el 30 de octubre, consigue la participación de los principales líderes internacionales, entre ellos los palestinos e israelíes. Dos años más tarde, el primer ministro israelí, Isaac Rabin, y el líder de la OLP, Yaser Arafat, firman en Washington una declaración de principios que pretende poner fin a las hostilidades, estableciendo acuerdos en puntos troncales del conflicto como Jerusalén, los refugiados palestinos, los asentamientos israelíes o las fronteras. Hasta el año 1991, cuando se celebra la Conferencia de Paz de Madrid, murieron más de 1.300 palestinos y 93 israelíes.

  • 1993 Acuerdo de Oslo 

la gran esperanza fue una farsa: Avi Shlaim dice que el “acuerdo le dio la coartada a Israel de quedar impune de su ilegal y agresivo proyecto colonial en el Westbank”. El intelectual palestinense Edward Said llama al “acuerdo de Oslo el instrumento de la capitulación de Palestina que los dirigentes de PLO tomaron tras cerrar la puerta que el la Intifada había abierto”.

  • El 4 de mayo de 1994, Rabin y Arafat firman en El Cairo la puesta en marcha de la autonomía palestina. Autonomía Nacional Palestina. Rabin es asesinado en 1995.

 

  • 2000: Vuelve la violencia

El 28 de septiembre, el líder de la oposición en Israel, Ariel Sharón, visita la Explanada de las Mezquitas, uno de los lugares más sagrados del islam. El mundo musulmán considera tal acto una provocación que despierta las iras de los palestinos. Comienza la segunda Intifada. El estallido de violencia es extraordinario, y los atentados palestinos y la violenta reacción israelí sigue en los meses siguientes. El 7 de marzo de 2001, Sharón se convierte en primer ministro de Israel. Meses después ordena el confinamiento de Arafat en Ramala, acusándolo de ser el instigador de la violencia.

  • En 2002 Israel comienza la construcción de un muro de más de 400 kilómetros para separarse de Palestina con la excusa de evitar los ataques palestinos.
  • 2004 muere Arafat, que es sucedido por Mahmud Abás.
  • En el mes de enero de 2006, la organización islamista Hamás, cuyo nombre significa Movimiento de Resistencia Islámico, gana las elecciones en Palestina de forma abrumadora.
  • 2008 La Operación de Israel Plomo Fundido comienza con un bombardeo aéreo sobre la Franja de Gaza

Comienza con un bombardeo aéreo sobre la Franja de Gaza y se continúa con ataques por tierra, mar y aire contra la infraestructura de Hamás. La operación se prolongó hasta el 18 de enero, centrada, según Israel, en “infraestructuras terroristas”. Según el Centro Palestino para los Derechos Humanos, murieron en ella 1.434 palestinos, la mayor parte de ellos, civiles.

  • 2011 Abas pide a la comunidad internacional ante la 66ͣ a Asamblea General de las Naciones Unidas el reconocimiento para que Palestina sea miembro de pleno derecho de la ONU.
  • 31.10.2011 195 UNESCO reconoce a Palestina con estatutos de Estado
  • 30.11.2012 ONU reconoce como Estado observador a Palestina. Resolución 67/19 Votación recibió el apoyo de 138 países, rechazo de 9 y 41 se abstuvieron (Alemania).Con ese estatus, que comparte con el Vaticano, se puede trabajar en comisiones y tienen derecho a voz, aunque no son miembros del organismo ni tienen derecho a voto. Tampoco pueden hacer uso del voto en la Asamblea General
  • 17.12.2014 Parlamento Europeo apoya el reconocimiento de Estado a Palestina con las fronteras de 1967. 498 votos a favor, 111 en contra y 88 abstenciones
  • 30.12.2014 El Consejo de Seguridad de la ONU rechazó una propuesta de Jordania (ese año era miembro del Consejo) para instar a Israel a retirarse de los territorios palestinos.
  • 2018 reconocen a Palestina como Estado 139 países
  • 2021 Nuevo gobierno de Israel, Luego de 12 años Netanyahu fue destituido por Naftali Benett, de extrema derecha. En Mayo el grupo islámico Hamas lanzó 130 cohetes contra Tel Aviv tras bombardeo israelí al  edificio  Hanide de 13 plantas en Gaza
  • 2022 ONU decide establecer una comisión de observación.
  • 19 Diciembre 2022 Paz y seguridad. El informe dice: “Los ataques a los civiles exacerban la desconfianza y socava la posibilidad de una resolución pacífica del conflicto”, sostiene el enviado de la ONU para la paz en esa región. Advierte que “el terrorismo y la ausencia de un horizonte político empoderan a los extremistas y erosionan la esperanza entre palestinos e israelíes”.

Tor Wennesland reiteró su profunda preocupación por los altos niveles de violencia observados en los últimos meses durante enfrentamientos, protestas, ataques, operaciones de seguridad israelíes y otros incidentes., Precisó que los niños siguen siendo víctimas de la violencia y dio cuenta de 44 niños y jóvenes palestinos  asesinados por fuerzas de seguridad israelíes y un niño israelí muertos. Subrayó que los continuos asesinatos de palestinos por parte de las fuerzas de seguridad israelíes a menudo ocurren durante incidentes en los que no hay una amenaza inminente a la vida de los responsables. Wennesland pidió el fin de la violencia y la rendición de cuentas de los perpetradores de ambas partes.

Asentamientos y demoliciones: Especificó que se siguieron construyendo 4800 unidades de vivienda este año en la llamada Área C, en tanto que las construcciones nuevas en Jerusalén Oriental se triplicaron con creces: de 900 en 2021 a 3100 en 2022. Denunció asimismo las incesantes demoliciones y confiscaciones de construcciones palestinas. 2023 Israel ha demolido o confiscado 290 estructuras palestinas en el primer trimestre de 2023 (aumentó un 43 por ciento).

Según los informes de Amnistía International de 2022

El permanente sistema de gobierno opresivo y discriminatorio impuesto por Israel a la población palestina en Israel y los Territorios Palestinos Ocupados (TPO) constituye apartheid, un crimen de derecho internacional. En agosto, las fuerzas israelíes lanzaron una ofensiva de tres días contra la Franja de Gaza ocupada, durante la cual cometieron presuntos crímenes de guerra. Esto agravó el impacto de un bloqueo israelí que, con sus 15 años de duración, equivalía a un castigo colectivo ilegal y fragmentaba aún más el territorio palestino. Israel intensificó la represión de la libertad de asociación de la población palestina. También impuso restricciones arbitrarias a la libertad de circulación y cierres equivalentes a castigos colectivos, sobre todo en el norte de Cisjordania, supuestamente como respuesta a los ataques armados palestinos contra soldados y colonos israelíes. Durante el año se produjo un aumento del número de personas palestinas que murieron por homicidio ilegítimo o resultaron gravemente heridas a manos de las fuerzas israelíes en incursiones efectuadas en Cisjordania. Las detenciones administrativas de personas palestinas alcanzaron su nivel más alto en 14 años, y continuaron las torturas y otros malos tratos. Las fuerzas israelíes demolieron otra vez (la número 211) la aldea de Al Araqib, en el Néguev/Naqab. A otras 35 localidades beduinas palestinas situadas en Israel se les seguía negando el reconocimiento oficial, y sus residentes se enfrentaban a posibles traslados forzosos. Las autoridades no tramitaron las solicitudes de asilo de miles de personas e impusieron restricciones a su derecho al trabajo.

Información general

En marzo, el relator especial de la ONU sobre la situación de los derechos humanos en los Territorios Palestinos Ocupados determinó que “el sistema político de gobierno arraigado” en la Cisjordania ocupada y la Franja de Gaza “satisfacía el criterio probatorio imperante para la existencia del apartheid”. En noviembre, el relator especial de la ONU sobre el derecho a una vivienda adecuada llegó a la misma conclusión respecto a las políticas israelíes de demolición de viviendas. Las fuerzas israelíes demolieron otra vez (la número 211) la aldea de Al Araqib, en el Néguev/Naqab. A otras 35 localidades beduinas palestinas situadas en Israel se les seguía negando el reconocimiento oficial, y sus residentes se enfrentaban a posibles traslados forzosos. Algunos Estados, entre ellos Sudáfrica, condenaron el apartheid israelí, haciéndose eco de las declaraciones de organizaciones de derechos humanos palestinas, israelíes e internacionales. A pesar de este creciente reconocimiento, Israel siguió gozando de impunidad gracias al apoyo de sus principales aliados.

En octubre, la Comisión Internacional Independiente de Investigación sobre el Territorio Palestino Ocupado, incluida Jerusalén Oriental, e Israel, concluyó que la ocupación de los Territorios Palestinos Ocupados era ilegal debido a su carácter permanente y a las medidas adoptadas por Israel para anexionarse partes del territorio palestino, tanto en la ley como en la práctica. En 2022, estas medidas incluyeron la autorización con efectos retroactivos de los puestos de avanzada, incluso por el Tribunal Supremo israelí.

En noviembre, Israel celebró sus quintas elecciones en tres años tras el colapso de un gobierno de coalición de ideología diversa, que había seguido discriminando a la población palestina a ambos lados de la Línea Verde. El voto estuvo polarizado entre los partidarios y los detractores del ex primer ministro Benjamin Netanyahu, pero se mantuvo el consenso respecto a mantener la ocupación israelí de los territorios palestinos y sirios. El bloque de derechas, liderado por Benjamin Netanyahu y una coalición nacionalista religiosa, obtuvo la mayoría de los escaños y formó gobierno en Diciembre.

Apartheid: En febrero, Amnistía Internacional publicó un informe de 280 páginas en el que mostraba cómo Israel estaba imponiendo un régimen de opresión y dominación institucionalizado contra el pueblo palestino allí donde ejercía control sobre sus derechos, fragmentando y segregando a las personas palestinas ciudadanas de Israel, a la población residente en los TPO y a las personas palestinas refugiadas a las que se negaba el derecho al retorno. Actos crueles e inhumanos como la confiscación masiva de tierras y propiedades, los homicidios ilegítimos, las lesiones graves, los traslados forzosos, las restricciones arbitrarias de la libertad de circulación y la denegación de la nacionalidad, entre otros, hacían a las autoridades israelíes responsables del crimen de lesa humanidad de apartheid, que es competencia de la Corte Penal Internacional. En marzo, las autoridades israelíes volvieron a promulgar la Ley de Nacionalidad y Entrada en Israel (Orden Temporal), que imponía restricciones drásticas a la reagrupación familiar de personas de nacionalidad o residencia israelí y sus cónyuges procedentes de los TPO, con el fin de mantener una mayoría demográfica judía.

En julio, el Tribunal Supremo israelí ratificó una ley que autorizaba a la ministra del Interior retirar la ciudadanía a las personas condenadas por actos que supusieran “deslealtad al Estado».

Ataques y homicidios ilegítimos: Conflicto armado entre Israel y grupos armados palestinos en Gaza. El 5 de agosto, Israel lanzó una ofensiva en la Franja de Gaza contra la Yihad Islámica Palestina y su brazo armado, en la que destruyó o dañó unas 1.700 viviendas palestinas y desplazó a cientos de civiles. El ejército israelí y los grupos armados palestinos cometieron presuntos crímenes de guerra durante los tres días de enfrentamientos. Según la ONU, en ese ataque murieron 49 personas palestinas, de las que 31 eran civiles. Amnistía Internacional constató que las fuerzas israelíes habían sido responsables de la muerte de 17 de los civiles —entre ellos 2 niñas y 6 niños—, y que otros 7 civiles (4 de ellos niños) habían muerto a consecuencia del impacto de un cohete fallido presuntamente lanzado por un grupo armado palestino. El 7 de agosto, un misil israelí, al parecer disparado por un dron, alcanzó el cementerio de Al Faluya, en el campo de refugiados de Yabalia, con el resultado de 5 niños muertos y otro herido, en un aparente ataque directo contra civiles o un ataque indiscriminado.

Cisjordania. Las fuerzas israelíes mataron a 151 personas palestinas en la Cisjordania ocupada, incluida Jerusalén Oriental, e hirieron a 9.875 personas, según la Oficina de Coordinación de Asuntos Humanitarios de la ONU en los Territorios Palestinos Ocupados (OCAH-OPT

Derecho a verdad, justicia y reparación: Las autoridades israelíes siguieron negándose a cooperar con la investigación de la Fiscalía de la Corte Penal Internacional, pese a que en 2021 la Corte había decidido iniciar una investigación sobre la situación en Palestina. Las autoridades tampoco investigaron adecuadamente las violaciones y los crímenes de derecho internacional.

Libertad de circulación: En Cisjordania, las comunidades palestinas seguían estando controladas y fragmentadas por 175 puestos de control permanentes y otros controles de carretera, así como por decenas de barreras irregulares temporales y un régimen de permisos draconiano, respaldado por un represivo sistema de vigilancia biométrica y restringe su acceso a la asistencia médica y a otros servicios esenciales. Según la Oficina de Coordinación de las Actividades en los Territorios (COGAT), que es una unidad del Ministerio de Defensa, Israel revocó los permisos para trabajar en Israel de 2.500 palestinos y palestinas como forma de castigo colectivo. Entró en vigor un nuevo procedimiento establecido por las autoridades militares israelíes que restringía la posibilidad de que las personas con pasaporte extranjero vivieran con sus cónyuges palestinos en Cisjordania, ya que limitaba sus visados a un máximo de seis meses y obligaba a las parejas a solicitar la residencia permanente en Cisjordania, lo que estaba sujeto a la aprobación israelí. En Gaza, el bloqueo ilegal israelí entró en su decimosexto año. La única central eléctrica de Gaza se vio obligada a cesar su actividad durante dos días en agosto debido al cierre israelí de todos los pasos fronterizos durante una semana, lo cual impidió el suministro de combustible.

Desalojos forzosos: Decenas de miles de personas palestinas seguían expuestas a sufrir desalojos forzosos en Israel y los Territorios Palestinos Ocupados, entre ellas unas 5.000 que vivían en comunidades de pastores del valle del Jordán y las colinas del sur de Hebrón. Las autoridades israelíes demolieron unas 952 estructuras palestinas en toda Cisjordania, incluida Jerusalén Oriental, lo que provocó el desplazamiento de 1.031 personas palestinas y afectó a los medios de vida de miles de personas más.

Detención arbitraria: Las autoridades israelíes incrementaron el uso de la detención administrativa, lo que provocó un boicot masivo a los tribunales militares israelíes por parte de cientos de personas detenidas, entre ellas Salah Hammouri, que inició una huelga de hambre junto con otras 29 personas para protestar por su detención sin cargos ni juicio. A fecha de 31 de diciembre, había alrededor de 866 personas —todas palestinas menos dos— detenidas administrativamente, la cifra más alta en 14 años. El 15 de abril, la policía israelí detuvo a más de 400 personas palestinas, entre ellas niños y niñas, periodistas y fieles, durante un asalto al recinto de la mezquita de Al Aqsa, en la Ciudad Vieja de Jerusalén. Según la Media Luna Roja Palestina, al menos 152 personas palestinas resultaron heridas por balas de goma, munición real y granadas aturdidoras, además de recibir golpes. Después de varias horas, la mayoría fueron puestas en libertad.

Tortura y otros malos tratos: Las fuerzas israelíes continuaron torturando y sometiendo a otros malos tratos a personas palestinas detenidas. Como en años anteriores, la Mahash, unidad de investigación interna de la policía, no investigó debidamente las denuncias de tortura.

Libertad de asociación y de expresión: Soldados israelíes asaltaron las oficinas de siete organizaciones palestinas de la sociedad civil en Ramala y destrozaron equipos, confiscaron archivos y dictaron órdenes de cierre en virtud del Reglamento de Defensa (de Emergencia) de 1945.5. El 29 de septiembre, el Comité Electoral Central israelí inhabilitó al partido palestino Balad para presentarse a las elecciones parlamentarias israelíes porque pedía “un Estado para todos los ciudadanos”, en violación de la Ley Fundamental de Israel. El Tribunal Supremo israelí revocó esa decisión en octubre.

Actuación deficiente contra la crisis climática y la degradación ambiental: El gobierno presentó un proyecto de ley sobre el clima que proponía reducir las emisiones de gases de efecto invernadero de Israel en un 27% antes del fin de 2030. Al concluir el año, el proyecto seguía pendiente. Por otra parte, el complejo militar–industrial de Israel, incluida su ofensiva de agosto en Gaza, agravó los daños ambientales causados en ataques anteriores que siguió sin tener en cuenta. En marzo, aviones israelíes reanudaron las fumigaciones aéreas con herbicidas en la zona temporal de seguridad de la Franja de Gaza, lo que causó daños en las tierras de cultivo palestinas.

Derechos de lesbianas, gays, bisexuales, transgénero e intersexuales (LGBTI): El 14 de febrero, el Ministerio de Sanidad israelí publicó una circular que prohibía a los profesionales de la medicina realizar “terapias de conversión” para cambiar la orientación sexual de gays y lesbianas, pero no le concedió rango legislativo.

Derechos de las mujeres: En Israel, el matrimonio y el divorcio seguían siendo competencia exclusiva de los tribunales religiosos, lo que suponía una discriminación sistemática de la mujer en cuestiones de condición jurídica. A pesar de la protección legal contra la violencia de género en el ámbito familiar, 24 mujeres fueron asesinadas por sus parejas o familiares, según la policía israelí. Unas 69 mujeres fueron asesinadas entre enero de 2020 y agosto de 2022.

Derechos de las personas refugiadas y migrantes: Israel acogió a decenas de miles de personas que huían de Ucrania y permitió que miles de ucranianos judíos se establecieran en virtud de la Ley del Retorno de 1950, mientras seguía negando a las personas refugiadas palestinas su derecho al retorno.

LAS AMISTADES PELIGROSAS DE ALEMANIA

 


Alemania anunció su apoyo a Israel y lo definió como una razón de Estado

A pesar de ser una marcha prohibida, 20 mil manifestantes colmaron el centro de Berlín solidarizándose con la lucha de Palestina. Imagen: Ana Muro.

En Alemania las manifestaciones en general, y las solidarias con Palestina en particular, están prohibidas. También el uso de la Kufiya (pañuelo simbólico) o cualquier manifestación de gestos, hechos o dichos que se refieran al ataque de Israel. Y se criminaliza la solidaridad con la campaña de Boicot, Desinversiones y Sanciones (BDS) a Israel. En este marco, el Canciller alemán Olaf Scholz aseguró al Primer Ministro israelí Benjamín Netanyahu su solidaridad y dijo que la seguridad de Israel y sus ciudadanos es una cuestión del Estado alemán. Condenó además el atentado de Hamás. Amistades peligrosas. ¿Qué hay detrás? Por Ana Muro, para ANRed.


Manifestaciones prohibidas

El control social en Alemania se ve reflejado en varios ámbitos: en el Plano sindical/laboral existe una ley de huelgas. Las leyes migratorias son cada vez más duras, el proceso de asilo es cada vez más largo y restrictivo. En Alemania el derecho a manifestarse en público es restringido. Por nombrar algunos ejemplos: las manifestaciones políticas están prohibidas. Uno de los requisitos para organizar una marcha es registrarla ante las autoridades. En ese sentido, las manifestaciones solidarias con Palestina estaban prohibidas.

Durante el mes de Octubre de 2023, en varias vecindades de Berlín, como Neukölln, en donde vive una gran cantidad de migrantes de origen árabe, hubo concentraciones contra la ocupación en Palestina, a pesar de la prohibición. El número de detenidxs fue enorme. Mucha gente tenía miedo de ir, porque se esperaban muchas detenciones y represión debido a la prohibición. Sin embargo, cada vez se sumaba más gente. Debido a esa resistencia de todo el mes de octubre, el gobierno tuvo que ceder, se pudo movilizar y más de 20.000  personas colmaron la ciudad al canto de «¡Viva Palestina!».

Ahmed, un activista de iniciativa socialista desde abajo, comentó que fue dos veces detenido: “la primera vez tenía una bandera de Palestina Libre en la mano y la segunda había gritado Palestina Libre. Un policía me dijo que si lo seguía haciendo me iba a detener. Una compañera mía estaba fotografiando y un policía le quería sacar la cámara, quise ayudarla y me choqué con el policía y le dije “andá a la mierda”. El policía me había reconocido y me preguntó si había estado en las otras manifestaciones y me detuvieron. Lxs manifestantes eran encerrados por cordones policiales y luego detenidxs. Tuvimos que firmar por cometer una contravención contra el orden público. Las fuerzas policiales ya habían preparado una especie de oficina en la calle. Por más de tres horas esperando, sin poder beber ni comer. Entre lxs detenidxs había menores de edad”.

Ahmed continúa: “porque los supuestos derechos civiles básicos como orden y propiedad están subordinados en última instancia a la razón de ser del Estado alemán y tienen que proteger esos derechos”. Añade que la “solidaridad con la lucha de Palestina por su liberación es una urgente e importante parte de la lucha internacional contra el imperialismo y el peligro de una posible tercera guerra mundial. La izquierda debe continuar con sus métodos de huelgas, protestas masivas y desobediencia civil a prohibiciones como el apoyo a Palestina”.

Otras prohibiciones

“La Kufiya, el pañuelo simbólico, como cualquier manifestación de gestos, hechos o dichos que se refiera al ataque de Israel o el apoyo al grupo terrorista Hamas o Hisbollah está prohibido a estudiantes berlinenses a partir del 23.10.2022”, anunció Katharina Günther-Wünsch, ministra de Educación del partido cristiano CDU.

Se obligaba a maestrxs a delatar quienes del alumnado “violaban” esa norma. La represión policial berlinesa fue más brutal que en el resto de las ciudades alemanas, porque allí vive la diáspora más populosa y la que muestra mucha simpatía por la causa de Palestina. En 2014, en Berlín 1500 personas protestaron contra el bombardeo de Israel en Gaza, y 15.000 jóvenes en 2021 palestinenses se organizaron y se hicieron escuchar a través del grupo Palestina Habla. En otras ciudades, como Frankfurt o Hamburgo, también fueron prohibidas las marchas.

También se criminaliza a la solidaridad con BDS (boicot y sanción cultural y económica/política a Israel), y muchas conferencias y encuentros con el tema Palestina fueron prohibidos, basadas en una resolución estatal de 2019. Algunas provincias han acudido a la justicia porque esa resolución viola el derecho de libertad de expresión. A pesar que el tribunal administrativo federal juzgó de anticonstitucionales, en Enero 2023, intenta el gobierno toda clase de artimañas, como quitar subvenciones estatales a instituciones sociales que se solidarizan con Palestina.

Foto: Ana Muro.

Alemania apoya a Israel

Luego del ataque de Hamas, todos los edificios gubernamentales de Alemania se vistieron con la bandera de Israel. Asimismo, la prensa homogénea empezó a demonizar a Hamas y a toda persona que se solidarice con Palestina.

El crimen del Holocausto creó una “deuda” que nunca podrá saldarse. A pesar de ayudar a los supervivientes y a sus descendientes después de la Segunda Guerra Mundial y de pagar millonarias indemnizaciones, los gobiernos alemanes, desde el Canciller Konrad Adenauer, en 1949, han decidido contraer un autocompromiso: la existencia del Estado judío forma parte de la política exterior alemana. Esta razón de Estado es una promesa unilateral de protección, según la cual las fuerzas armadas alemanas intervendrían a favor de Israel en caso de emergencia.

El entonces embajador alemán en Israel, Rudolf Dressler, en 2005, dijo: «la existencia segura de Israel es de interés nacional para Alemania y, por tanto, forma parte de nuestra razón de Estado». Hace 15 años, el mismo concepto lo reafirmó la ex Ministra Angela Merkel en el 60° aniversario de la proclamación de Israel como Estado.

Durante una visita a Tel Aviv, diez días después del ataque de Hamas, el Canciller Scholz aseguró al Primer Ministro israelí Netanyahu su solidaridad y dijo que la seguridad de Israel y sus ciudadanos es una cuestión de Estado alemán, y condenó enérgicamente el atentado terrorista de Hamás. Netanyahu hizo un llamamiento a «luchar contra la barbarie».

El Canciller volvió a condenar el ataque de los terroristas de Hamás del 7 de octubre en los términos más enérgicos posibles: «Israel tiene derecho a defenderse de este terrorismo». Esto está consagrado en el derecho internacional. Scholz prometió a Netanyahu proteger las instituciones judías en Alemania: «la vida judía en Alemania es un regalo». En cuanto a las manifestaciones contra Israel en Alemania, añadió: «glorificar y celebrar la violencia es inhumano y aborrecible. Está prohibido y será castigado»

En el conflicto actual, se ha pedido a Alemania que suministre equipos médicos y hasta dos aviones de combate. Como intercambio Israel da municiones, uniformes y metralletas a Alemania. Además comunica los resultados de la investigación del sistema de armas.

Amistades peligrosas: tanta solidaridad no es gratis

Alemania es una gran exportadora de armas y lucra con las guerras y la muerte. La guerra de Ucrania hasta ahora genera una ganancia de 6,4 billones de Euros. En 2022, a través de un contrato con Israel, Alemania envió tres misiles crucero y equipamiento de submarinos por el valor de tres billones de Euros, de los cuales Alemania pagó un tercio del total del costo.

Comenta Ramsis Kilani, revolucionario socialista palestinense: “esa relación militar data desde 1956, después del rearmamento tras la segunda Guerra Mundial. Alemania envía dos lanchas patrulleras. Desde 1962 hasta 1965 se envían de forma secreta mucho armamento de todo tipo, en valor de 334 millones de marcos alemanes. Desde 1970, Israel desarrolla, por un encargo de las fuerzas aéreas alemanas, el sistema TSPJ (sistema de defensa antiaérea). Las unidades especiales contra el terrorismo Sajaret Matkal y YAMAM sirven de inspiración para la estructura del GSG9, unidad especial alemana contra el terrorismo. Israel, asimismo, creó el software Pegasus por el grupo NSO, que se usa mundialmente como espionaje a periodistas críticos y activistas de derechos humanos”.

También, la prensa hegemónica demoniza la lucha palestinense y sus seguidores: en sus artículos hablan de «bárbaros» y «plagas»Esas afirmaciones crean en la sociedad más odio y confusión. Además, el propio estado de Israel se autocaracteriza como Estado judío y eso conlleva que los no judíos ya están siendo discriminados.

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